COMUNIDAD PARROQUIAL DEL ATLÁNTICO RECIBE VISITA DEL DISTRITO LASALLISTA DE BOGOTÁ


Escrito por: Eduardo Pulido
, coordinador de la comunidad EQUIMIL, Parroquia San Juan Bautista de La Salle, Soledad – Atlántico

Durante los días 30, 31 de Octubre y 1 de Noviembre la comunidad parroquial de San Juan Bautista de La Salle situada en el Barrio Hipódromo del municipio de Soledad (Atlántico) recibió la visita de los Hnos. Edwin Gil, Diego Ramírez y de la asistente de la Oficina de Pastoral Tatiana Márquez en representación de la Salle de Bogotá.

En el marco de la campaña “LA SALLE ES COLOMBIA”, las ayudas fueron destinadas a parte de la población de comunidades vulnerables del municipio de Soledad en el departamento del Atlántico. Fue así como junto con los representantes de la Casa Pastoral del Distrito lasallista de Bogotá e integrantes de la Comunidad misionera lasallista de EQUIMIL en representación de la Parroquia, visitaron varios sectores llevándoles ropa y kits escolares donado por las Obras educativas del Distrito.

Fue una experiencia maravillosa de encuentro con los más necesitados. Familias de los sectores del barrio “La Central”, “Hipódromo”, “Centenario” y “Cabrera” se vieron beneficiadas con las ayudas. En cada lugar que se hizo presencia los hermanos llevaron mensajes de reflexión y esperanza para todos los presentes.  La alegría de las familias al recibir las donaciones fue el elemento predominante en los sectores visitados. El fuerte aguacero que cayó el sábado por la tarde no fue impedimento para que esta obra al buen estilo de la Salle se llevara a cabo.

El día domingo los hermanos tuvieron la oportunidad de compartir con la comunidad parroquial de San Juan Bautista de La Salle la Eucaristía de 10 de la mañana, donde aprovecharon para dar su saludo de parte del Distrito lasallista de Bogotá y confirmar una vez más “Que la Salle somos una sola familia”. Durante la celebración eucarística el párroco Padre Alexi Mattos, agradeció en nombre de la Parroquia el gesto que tuvieron los hermanos para con los más necesitados.

La visita también sirvió de mucha motivación para los integrantes de la Comunidad misionera lasallista de EQUIMIL. “Este tipo de apostolado nos ayuda a crecer humana y cristianamente a todos los misioneros que conformamos este movimiento apostólico que presta sus servicios en la Parroquia bajo el carisma y la filosofía lasallista”, manifestó Eduardo Pulido coordinador de la comunidad.

Fue un fin de semana excelente en el que se cerró con broche de oro el mes de octubre dedicado a las misiones en nuestra Iglesia católica y se dio apertura el penúltimo mes del año en que estaremos finalizando e iniciando año litúrgico.

¡Y que viva Jesús en nuestros corazones…por siempre!